Martes 24 de Octubre de 2006

 
 
 
 

Tráfico de animales exóticos aumenta a EEUU y Europa

• Mercados negros son centros de millonarios negocios.

Tortuga de agua dulce, especie en extinción.

Los centros de biodiversidad y ecosistema como la Amazonia, la fauna del altiplano y regiones del valle están siendo exterminados paulatinamente, sin que nadie se preocupe por detener este atentado contra la vida silvestre. El tráfico de animales exóticos a los mercados negros de Estados Unidos (EEUU) y Europa es alarmante y descontrolado, denunció ayer la Sociedad Protectora de Animales (Soprama) de Bolivia.

Su representante, Anakarlem Mercado, confirmó que en ese comercio clandestino e ilícito, cada animal, como el caimán negro, las parabas o batos, tienen un costo millonario, que supera miles de dólares en los centros ilegales europeos y estadounidenses.

“Redes de traficantes son conformadas desde el país de origen. En Bolivia muchos se dedican a esta actividad, desde el que captura al animal, pasando por autoridades y personal aeroportuario y los diferentes contactos en diversos países de Europa. Hasta la década de los 90 muchas especies de aves, reptiles y mamíferos tenían un costo que sobrepasaba los dos mil dólares por especie, este costo aumenta más, si estas va-riedades son raras.

Soprama – Bolivia no persigue ningún fin de lucro y está reconocida por el Estado boliviano como institución de protección y respeto –ante todo- de la vida de los animales.

 
 
 

Falta una ley específica en el país

Sociedad protectora de animales pide evitar tráfico de mascotas

CAIMÁN (FOTO EL DIARIO)

Ante el incremento de denuncias sobre el tráfico desmesurado e incontrolado de animales silvestres y exóticos a los mercados negros de Estados Unidos de Norteamérica y Europa, entre otros, la Sociedad Protectora de Animales (Soprama), a través de su representante, Anakarlem Mercado, demandó una acción urgente para detener este tipo de acciones ilegales.

Según la activista, la codicia de diferentes grupos de personas, porque los animales exóticos se venden en altos precios, es el motor del comercio clandestino.

Redes de traficantes se forman en el país de origen y de destino de los animales. En Bolivia, el tráfico comienza con la captura e involucra a autoridades y personal de los aeropuertos.

Entre los 80 y 90, aves, reptiles y mamíferos tenían un costo que sobrepasaba los dos mil dólares estadounidenses por especie, precio que aumenta cuando las especies son especies raras.

Mercado sostuvo que el tráfico no tiene freno Legislativo y ante la demanda por contar con especies de otras regiones del mundo de algunos coleccionistas o dueños de pequeños zoológicos, además de tiendas exclusivas de animales en países europeos y estadounidenses, éste se ha triplicado.

“La gente saquea los bosques y selvas tropicales. Los traficantes se valen de indígenas o nativos originarios de la región, que por ínfimas cantidades de dinero roban especialmente pichones de loros, tucanes, cachorros de tigres, de osos hormigueros, de osos jucumaris. En este proceso matan a la madre para apropiarse de su descendencia. Estos traficantes no piensan dos veces para derribar un árbol y atrapar a la cría de una mona, para sacrificar a la madre y luego llevarla a un laboratorio”, afirmó.

Según la activista, todas las especies capturadas son transportadas de la forma más cruel y despiadada, en cajones cerrados. Lo triste y cruel es que el 70 por ciento de los animales muere en el viaje, y los pocos que sobreviven no soportan el cautiverio.

En la mayoría de los casos, la problemática de los animales se debe a la poca información y la deficiente educación sobre la variedad de fauna que tenemos en nuestro país.

Con relación a la problemática de información, la activista considera que no existe concienciación mediática, es decir que los canales de televisión y la radiodifusión en general no le dan la importancia que tiene el cuidado de la fauna silvestre, como ocurre en otros países, donde a través de microespacios se da a conocer una infinidad de especies, su conservación, y si están en peligro de extinción.

Mercado sostuvo que en el caso de estas mascotas exóticas, la mayoría de las personas que compran este tipo de animales tiene un completo desconocimiento, no sólo sobre los cuidados sino también de su hábitat. En este contexto, demandó la rápida sanción de la ley de protección a los animales.