Asi Celebraron San Roque en Argentina
En una casa de Buenos Aires Argentina,.dónde hace más de 80 años le ofrecen novenas a San Roque, con misa al final de los nueve días, y un almuerzo en familia. En esa casa, preparan un altar de 2 metros, y quiso la suerte que yo le tejiera una mantilla al crochet con diseño de flores y el nombre del santo, en color tostado claro. Esa mantilla la colocan en el altar, junto a la figura-reliquia hecha de madera, a quien los fieles y agradecidos le han colocado ofrendas en oro y plata ( manos y piernas, un corazoncito, un cántaro de mano, y varias cadenas enroscadas a los piés) hermosas joyas que rodean al santo.
También se reparten entre las visitas...amigos , familiares, vecinos, unos pancitos benditos en la santa misa, en homenaje a los panes que un perro fiel le proveía al santo, cuando estaba postrado en su hora final. Es una leyenda, pero yo la creo desde mis entrañas. He llegado a guardar esos pancitos como un tesoro, y en una oportunidad, teniendo un perro enfermo...pude colocar en su boca un trocito del mismo, a modo de hostia, de comunión antes que partira de mi lado.
Siempre le doy velas a San Roque...y mis oraciones para que cuide de mis bichis y mis seres queridos. Me ha cumplido, bendecido muchas veces. Por esa bella razón, cuando puse un negocio de venta de carnes, lo bauticé con el nombre de mi protector. A ese lugar acudían todos los días perros con hambre, sentaditos a sus puertas esperaban con paciencia muda, entonces yo me asomaba con las manos llenas de carne y huesos tiernos, entregando una porción a cada uno de ellos, en sus bocas mansas. No los conocía, y jamás me atacaron. Llenos de agradecimiento movían sus colas comiendo el alimento, luego se marchaban siguiendo su destino. Algunos regresaban, otros jamás. Los transeúntes se reían en mi cara, y yo pensaba...pobres seres, ellos ni imaginan quien me asiste y es mi guardián ante Dios.
Gracias !! San Roque, mientras viva voy a ser tu fiel seguidora auxiliando a
cuanto perro contacte. Sé que tengo tu mirada sobre mis hombros, como esa capa
marrón que viste tu figura, en señal de humildad, fidelidad y amor al
prójimo.
Lisy Moretti
Argentina